Protección solar continua: No dejes de usar protector solar después del verano. El sol sigue siendo fuerte y dañino durante todo el año. Utiliza un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) adecuado para tu tipo de piel.
Hidratación nocturna: Aplica una crema hidratante más rica antes de acostarte para ayudar a tu piel a recuperarse durante la noche. Las cremas con ingredientes como el ácido hialurónico y la vitamina E pueden ser especialmente beneficiosas.
Cuidado de los labios: Usa bálsamos labiales hidratantes para mantener tus labios suaves y protegidos.
Cuida tus ojos: La piel alrededor de los ojos es delicada y propensa a las arrugas. Aplica una crema para el contorno de ojos rica en humedad para combatir la sequedad y las arrugas.
Evita baños calientes: Los baños muy calientes resecan tu piel en exceso. Eliminando el sebo de la piel, así como las grasas y los aceites necesarios para mantener la piel en perfecto estado y la deshidrata.
Pídenos tu cita y nuestro especialista te hará una valoración personalizada, gratis y sin compromiso indicándote el tratamiento más efectivo para tu piel e informándote de las características exactas del mismo. Llamándonos al 91 000 49 60 – 67 360 30 70 o si prefieres, rellena nuestro formulario de contacto solicitando que te llamemos.