Durante el embarazo y la lactancia, algunos tratamientos estéticos se aplazan por prudencia. Como no suelen ser urgentes, se puede esperar cuando faltan datos fiables sobre una técnica, un producto o una situación concreta. Esto no significa que todos hayan demostrado ser perjudiciales. Significa que la decisión debe tomarse de forma individual.
Una decisión de prudencia, no una prohibición general
La medicina estética reúne tratamientos muy distintos. Algunos utilizan productos inyectables. Otros se aplican sobre la piel o emplean láser, luz, radiofrecuencia u otras formas de energía. También pueden requerir anestesia local, preparación previa o cuidados posteriores.
Por eso no es correcto aplicar una única recomendación a todas las opciones de medicina estética y láser. La técnica concreta, la zona, el producto, la finalidad y el momento en el que se plantea el tratamiento cambian la valoración.
Las personas embarazadas o en periodo de lactancia suelen quedar fuera de los estudios sobre tratamientos cosméticos. Por eso hay menos información que para la población general. La falta de datos no demuestra que exista un daño, pero tampoco permite asegurar que un tratamiento sea adecuado en cualquier caso.
La valoración contempla la gestación
Se valora si un producto podría pasar al organismo de la madre o atravesar la placenta, en qué momento del embarazo se usaría y qué cambios se han producido en la piel y en la salud general.
La vía de exposición es diferente
También importa si un producto podría llegar a la leche materna, el posible contacto del bebé con la zona tratada y sus características particulares.
Una recomendación formulada para el embarazo no debe trasladarse automáticamente a la lactancia, ni al contrario. Que un procedimiento sea local o se describa como "no invasivo" tampoco basta para decidir.
Primero hay que identificar el tratamiento exacto
Los nombres genéricos, como "láser", "peeling" o "inyectable", agrupan tratamientos muy diferentes. Pueden cambiar el producto, el equipo, la intensidad, la profundidad y la forma de aplicación. Por eso el nombre general no basta para valorar la seguridad.
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Finalidad
Se determina si el procedimiento responde a una necesidad médica o si puede aplazarse sin perjuicio para la salud.
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Tratamiento concreto
Se identifica el producto o equipo, la zona, los cuidados necesarios y los motivos por los que convendría evitar o aplazar el tratamiento.
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Situación personal
Se revisan el momento del embarazo o la lactancia, la medicación, los suplementos, las alergias y los antecedentes relevantes.
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Información disponible
Se comprueba qué se sabe sobre esa técnica concreta y qué preguntas siguen sin una respuesta fiable.
Conocer al equipo y los profesionales de la clínica ayuda a identificar quién realiza la valoración. Antes de comenzar también deben comprobarse la autorización del centro, los posibles riesgos, el consentimiento informado y la conveniencia de pedir una segunda opinión si quedan dudas.
Lo que la investigación permite decir
Los estudios publicados comparten una limitación importante: falta investigación sólida sobre muchos tratamientos cosméticos durante el embarazo y la lactancia. Gran parte de la información procede de casos aislados, pequeños grupos de pacientes y registros de personas tratadas sin saber que estaban embarazadas.
Una revisión sobre láser reunió 22 publicaciones con 380 embarazos y no encontró una señal clara de daño atribuible al tratamiento en los casos descritos. Sin embargo, incluía láseres y motivos de tratamiento muy diferentes. Ese resultado no demuestra que cualquier láser estético, con cualquier ajuste y en cualquier momento del embarazo, tenga la misma seguridad.
Una revisión reciente sobre un tipo de neuromodulador tampoco pudo establecer su seguridad porque los casos estudiados eran pocos y muy distintos entre sí. La investigación debe interpretarse para el producto, el motivo del tratamiento y la persona concreta. No permite crear una lista universal de tratamientos permitidos o prohibidos.
No existe una fecha universal para retomar los tratamientos. La recuperación posparto, la existencia o no de lactancia, el estado de la piel, la salud general, la zona y los productos necesarios pueden modificar la recomendación.
Si está embarazada, cree que podría estarlo, busca una gestación o está dando el pecho, coméntelo antes de pedir cita para un tratamiento.
Solicitar una valoración en la clínicaBibliografía y fuentes científicas
- Lee KC, Korgavkar K, Dufresne RG Jr, Higgins HW II. Safety of cosmetic dermatologic procedures during pregnancy. PMID: 24164677.
- Trivedi MK, Kroumpouzos G, Murase JE. A review of the safety of cosmetic procedures during pregnancy and lactation. PMID: 28492048.
- Wilkerson EC, Van Acker MM, Bloom BS, Goldberg DJ. Utilization of Laser Therapy During Pregnancy: A Systematic Review of the Maternal and Fetal Effects Reported From 1960 to 2017. PMID: 30998530.
- Hamam M, et al. Safety and Efficacy of OnabotulinumtoxinA in Pregnancy: A Systematic Review. PMID: 42228067.
Esta información es general y no sustituye una valoración médica individual. Ante una exposición concreta, una duda sobre el embarazo o la lactancia, o la necesidad de tratar una enfermedad, consulte con los profesionales sanitarios responsables de su atención.